domingo, 15 de diciembre de 2013

OCTAVA SEMANA

Esta semana seguimos abordando las mismas habilidades que hemos venido trabajando hasta la fecha, pero a estas le añadimos algunos ejercicios avocados a la precisión ya que los niños han desarrollado las habilidades manipulativas más rápido de lo que nosotros esperábamos. Es por esto que modificamos nuestro cronograma de actividades e insertamos estos ejercicios. Como todo trabajo nuevo al principio fue dificultoso que se desarrollara de manera prolija pero conforme transcurría la actividad fueron desenvolviéndose fluidamente y ejecutando la actividad conforme nosotros esperábamos. Algunos detalles que pudimos observar fueron la explicación de algunas actividades que no se dieron de la manera más idónea puesto que cometimos errores de principiantes como dar la espalda a los niños, no demostrar las actividades más complejas, disponer de los materiales de manera ineficiente; detalles que en su conjunto hicieron que perdiéramos tiempo de estimulación con los niños.

También nos percatamos de algunas actividades que pensamos iban a resultar tal vez no tan divertidas para los niños y en base a esto se presupuestó un tiempo acotado para dichas actividades, resultaron siendo actividades bastante exitosas con la que los niños se entretuvieron, como ocurrió con el juego de posta con pases que se les propuso. Todos los niños se mostraron muy entusiasmados y comenzaron a alentar a sus compañeros de equipo a medida que avanzaba la actividad. Ver esto, incluso en niños a los que el grupo curso no consideraba mucho al momento de realizar trabajos en grupo fue muy positivo. No descartamos volver a implantar este sistema de postas dado el éxito que tuvimos con esta actividad, seguimos teniendo los mismos problemas de conducta con los niños ya mencionados anteriormente con la excepción que algunos niños como Baitiare, Lucas y Gabriel han ido mejorando su comportamiento paulatinamente estas últimas semanas a diferencia de la alumna Astrid que sigue siendo una alumna conflictiva. Hemos ido dándoles más responsabilidades a estos alumnos como estrategia para contrarrestar su mal comportamiento lo cual nos ha dado resultado ya que en vez de gastar su tiempo haciendo desorden lo utilizan para realizar la demostración de las actividades propuestas.
SÉPTIMA SEMANA

En esta semana tenemos la tarea de evaluar. En base al contenido que habíamos visto durante las sesiones anteriores confeccionamos la evaluación correspondiente a la unidad que se está revisando en clases, juegos colectivos. En esta clase es la primera vez que nos enfrentamos a una situación en donde debemos calificar un aprendizaje por parte de nuestros alumnos(López.V, et al,2006). Tuvimos la oportunidad de realizar la rúbrica de evaluación, la cual el profesor nos dio un ejemplo para nosotros construir una nueva, además también pudimos crear la actividad con la que realizaríamos la evaluación. Nos demoramos bastante tiempo en organizar a los equipos y explicarles bien el juego, aunque era un juego que ya habían realizado en clases anteriores. Primero evalúo uno de nosotros y el otro se preocupó de guiar al grupo en la actividad y viceversa. Pudimos percatarnos que demorábamos mucho tiempo en evaluar a cada alumno. Pasaron más de 20 minutos y aun no podíamos evaluar a todos los alumnos del primero grupo, por lo que el segundo estuvo menos tiempo jugando. El juego resulto de buena manera, fluyó bastante y casi todos los alumnos participaron activamente. Para la clase de la evaluación faltaron dos alumnas, y uno se venía recién incorporando a las clases después de pasar varias semanas enfermo. Le preguntamos al profesor y dijo que igualmente lo evaluáramos, ya que había alcanzado a estar con él comenzó con la unidad, aunque al momento de hacerlo se podía apreciar que le faltaba práctica ya que en la mayoría de las variables de trabajo en equipo no tenía el puntaje más alto ya que se quedaba con el balón y no le realizaba pases a sus compañeros.

Esto se tornó una tarea dificultosa, sin embargo logramos evaluar a todos nuestros alumnos, así obteniendo ya un registro más objetivo del progreso de nuestros alumnos y un parámetro de los avances logrados por nuestro proyecto, al finalizar la clase nos ponemos de acuerdo en cruzar las evaluaciones de nosotros con las del profesor para promediar y obtener una calificación.

Al día siguiente seguimos con lo planificado en nuestro proyecto y ya empezamos a implementar juegos más complejos que han tenido sus actividades predecesoras como el jugador torre que esta un peldaño más arriba en complejidad respecto al juego de los diez pases, estamos orgullosos de lo que logramos esta clase ya que yendo de menos a más, hemos logrado implementar este juego que a su vez resultó de manera prolija, logramos poner de manifiesto todas las habilidades trabajadas hasta este momento en el transcurrir de las clases. Los niños disfrutaron mucho de este juego que fue al que le dedicamos más tiempo de la clase respecto a los demás y se podía ver en sus rostros y en su participación que les gustó la actividad.

Un detalle del que pudimos percatarnos en este juego fue de la participación e implicancia en el juego por parte de los alumnos, hay una desigualdad en cuanto a la participación y por ende la estimulación por parte de ambos géneros, las mujeres en la mayoría de los juegos propuestos en clases participan menos que los hombres mostrando una actitud menos motivante que sus compañeros del genero opuesto. Sin embargo tenemos la hipótesis de que al ser menos hábiles en general las mujeres estas tienden a ser opacadas y menos preciadas por sus compañeros dentro del contexto del juego, ya que al ver que siempre los mismos compañeros son los que se van pasando el balón se desmotivan porque sienten que no pueden participar del juego. Al terminar la clase pudimos ver a dos alumnas en particular que se sintieron muy desmotivadas y frustradas al final ya que pocas veces o casi nunca pudieron tocar el balón. Esta es una tarea difícil ya que es totalmente normal y comprensible que sucedan este tipo de dificultades y esperamos elaborar una estrategia para las próximas sesiones respecto a este punto para así todos puedan participar y no tener que diferenciarlos y separarlos por género.
SEXTA SEMANA

En esta semana nos encontramos con la sorpresa de que estamos en la presencia de nuestro profesor evaluador, en este caso Boris Avendaño. Es nuestra segunda semana de intervención y aun no poseemos la práctica suficiente. Aún no tenemos definido al cien por ciento en que se basará nuestro proyecto de intervención ya que luego de las semanas correspondientes a la observación sólo pudimos percibir problemas en cuanto a la organización de la clase, ya que el tiempo efectivo de las clases de educación física era muy reducido en la mayoría de las clases, y sólo luego de realizar nuestras primeras intervenciones las cuales fueron planificadas de acuerdo a la unidad correspondiente al marco curricular de 1° Básico pudimos observar una problemática en cuanto a las habilidades motoras básicas de manipulación; en consecuencia nuestro proyecto de intervención aún no tiene un rumbo preestablecido y las planificaciones hasta ese momento realizadas se ven carente de un hilo conductor.

Al transcurrir la clase nos vamos dando cuenta que esta no funciona del todo bien debido a lo ya expuesto, aun así decimos seguir adelante, igualmente no nos queda otra y tenemos que continuar con lo que planificamos. Al final de la clase el profesor evaluador nos hace una retroalimentación respecto a ésta comentándonos nuestro actuar en donde en el primer día cuando le correspondía a Rodrigo. Nos hace muchas acotaciones respecto a la manera en que efectúa la clase, más en relación a lo que se realizó durante el transcurso de ésta puesto que habían algunas actividades que no se relacionaban con los objetivos de la clase y eran ineficientes en cuanto al tiempo de estimulación que recibía cada niño. Al otro día en el cual hace clases Natalia tomamos en cuenta todas las retroalimentaciones expuestas por el profesor evaluador y modificamos la planificación propuesta para ese día enfocándonos en el tiempo de estimulación y las actividades propuestas para que fueran coherentes a nuestro proyecto y el tiempo de estimulación fuera más eficiente. Al finalizar la clase tuvimos ciertos inconvenientes debido a que el tiempo para esta se nos hizo corto y tuvimos que cerrar abruptamente dejando de lado el cierre habitual que hacemos todas las clases. Al finalizar, todo lo contrario al día anterior la planificación es coherente y hay tiempo suficiente de estimulación motriz, por lo que sólo el profesor hace comentarios y retroalimentaciones respecto al manejo de curso en los cambios de actividad y la entrega de materiales. Más que eso no hizo mayores comentarios.

Nos pudimos percatar que luego de realizar una planificación que tuviera un sentido con el proyecto de intervención, que siguiera un hilo conductor y que cumpliera los objetivos propuestos, de la importancia de las planificaciones en las clases. Al comienzo debido a la poca enseñanza y carencia de aprendizaje en el ramo de planificación sólo agregábamos actividades que fueran pertinentes al programa del curso, pero sin preocuparnos que éstas siguieran un hilo conductor y que cumplieran los objetivos, pero luego de la práctica y de llevar las planificaciones a la práctica nos dimos cuenta que no estábamos haciendo las cosas de la correcta manera y que debíamos ir de menos a más y de lo más general a lo más específico en las actividades para así los niños pudieran tener un real aprendizaje y de calidad.

“Una planificación debe respetar la continuidad en el tiempo para mantener la coherencia en nuestro trabajo: La planificación debe mantener una continuidad, es decir, no podemos planificar un periodo de enseñanza determinado sin tener en cuenta lo trabajado anteriormente o los fines a conseguir para el trabajo en la siguiente etapa, ciclo, año o unidad didáctica, por lo que la continuidad temporal en el trabajo de los contenidos y el cumplimiento de los objetivos serán requisitos indispensables para realizar una planificación eficaz.” (Ramírez, 2002)

“Los estudios realizados hasta el momento muestras coincidencias en algunas de las dificultades que viven estos/as profesores/as sobre todo frente a la docencia; por ejemplo: la indisciplina, la falta de motivación de los estudiantes y problemas con la planeación de las clases.” (Narváez & Delgado, 2008)
QUINTA SEMANA. 1° INTERVENCIÓN

Entre los dos nos dividimos los días en que hacemos intervención con el curso. Un día la realiza uno y el otro ocupa el rol de ayudante, y al día siguiente intercambiamos los roles. Como primera vez en frente del curso, si bien ya los conocíamos un poco más por todas las clases que tuvimos que observar, no es lo mismo tener que manejar el curso uno solo. Durante la primera sesión pudimos vivenciar la dificultad de realizar una clase y la diferencia entre realizar una planificación y luego llevar esto a la práctica.

En esa clase en particular ocupamos muchos objetos, realizando una clase que se enfocaba en los juegos colectivos con balón. Al hacer la planificación nos enfocamos mucho en realizar juegos en donde los niños tuvieran que desempeñar distintos roles, pero al momento de emplearlos nos dimos cuenta que aún no eran capaces de entender lo que significaba desempeñar algún rol durante el juego. Durante la realización de la clase comenzamos a darnos cuenta que las actividades no se iban desarrollando como esperábamos que fuera. Cometimos un error que por experiencia es poco probable que lo supiéramos, pero que es muy útil saberlo. En esta clase en particular empleamos la utilización de muchos objetos, balones y cajones, los que estaban repartidos por todo el gimnasio para cumplir con los objetivos que tenía cada una de las actividades. Al terminar una actividad y dejar los materiales en el mismo espacio que ellos estaban utilizando, se distraían mucho al tener los materiales cerca, inmediatamente comenzaban a sacar las cosas y a jugar con ellas, y con esto era mucho más difícil mantener la atención de los alumnos para explicarles la siguiente actividad y las variantes del juego. Al tener una gran cantidad de objetos ponían mucho más énfasis en jugar con ellos pero sin preocuparse de cumplir las reglas y realizar las actividades como debían ser. En variadas ocasiones tuvimos que parar la actividad, juntarlos a todos para volver a explicar las reglas del juego, pero aun así había varios alumnos que no las cumplían y debíamos llamarles la atención para que la cumplieran. 

Al terminar la clase nos sentimos un poco aliviados porque al fin se había acabado, debido al gran desgaste especialmente mental al intentar sacar adelante la clase luego de las dificultades que surgieron. Al tener que manejar al curso prácticamente solo se sentía que la tarea era mucho más complicada de lo que se ve desde fuera. Intentar captar la atención de todos los niños, controlar a los que desordenaban y explicar la actividad de forma que todos entendieran a la misma vez era una tarea bastante difícil de realizar. Además al ver que las actividades no salían de la forma que esperábamos fue un poco frustrante, pero son cosas que con la práctica se van aprendiendo de a poco.

“Los profesores principiantes suelen padecer más estrés, ya que tienen que encontrar la identidad de su nuevo rol, en un ambiente nuevo, cambiante y a veces hostil.” (Nemiña, Ruso, & Mesa, 2009)

Al terminar la sesión el profesor nos comentó sobre las clases que habíamos realizado durante esa semana. Nos comentó acerca de los objetos distractores y que evitáramos tener objetos dentro de la vista de los niños, ya que siempre ellos intentarían jugar con ellos y perderían la atención con ellos ahí.

“El espacio se hace más productivo a medida que se disminuyen las interferencias… el entorno y sus alrededores deben estar libres de objetos visibles... es importante despejar todo lo innecesario…” (Tamayo, 2007)
CUARTA SEMANA

En esta semana partimos con un juego que se llama pinta bomba en la cual tenemos al clásico juego de la pinta al cual se le añade la variante de tener un implemento que juega el rol de bomba, por ende al ser pintado con el implemento debe deshacerse de este pintando a otro compañero.

Esta fue nuestra última semana de observación, y el profesor hizo actividades de cierre a lo que fue la unidad de orientación terrestre. Les hizo un juego por equipo donde cada equipo debía esconder un tesoro en el patio y en una hoja dibujar en que puntos cardinales estaba ubicado, así el otro equipo debía buscarlo y encontrarlo. Luego de esto se procede a hacer un juego muy similar en donde los niños esconden un tesoro pero cada equipo posee colas las cuales deben ser quitadas para impedir que el contrincante siga buscando el tesoro y este debe volver a su base. Nos pudimos percatar que el profesor utiliza mucho el recurso de las colas, y al incorporarlo al juego del tesoro, era mucha información para los niños y éstos se confundían y comenzaban a jugar a las colas sin ocuparse de buscar el tesoro el cual era el objetivo principal del juego.

La temática de orientación terrestre no es muy pertinente a nuestra disciplina en sí, a pesar que el profesor instauró esta unidad como parte de actividades en contacto con la naturaleza los niños no lograban comprender dónde se ubicaban ni diferenciar un punto cardinal de otro. Eran muy pocos los que sabían correctamente donde se ubicaba cada uno de ellos, y al realizar las actividades en donde tenían que tener conocimiento de ellos, la mayoría iba hacia cualquier lado y no es porque algún compañero indica dónde realmente se encontraba, el grupo completo no habría llegado al objetivo, y sus demás compañeros del grupo sólo los seguían no teniendo conciencia realmente de hacia dónde estaban yendo. Además el profesor les enseñó de acuerdo al colegio la ubicación de los puntos cardinales, siendo que no corresponden a la ubicación real de ellos, guiándose por el mar que se encuentra al oeste. La misma profesora de básica de los niños comentó que luego ella debía enseñárselos a los niños y habrán aprendido mal.

Luego de terminar con la unidad de ubicación terrestre el profesor comenzó con la unidad de juegos colectivos. En esa clase les hizo juegos en donde por equipo debían construir una base para guardar balones y robar los balones del equipo contrario. Como variante nuevamente ocupó el recurso de las colas, en donde si a un alumno le era quitada su cola éste debía devolverse a la base y el compañero que se la había quitado debía devolvérsela. Al incluir la regla de las colas, sólo algunos cumplían con las reglas y debíamos llamar mucho la atención para que ésta se pudiera cumplir.

Dentro de estas cuatros semanas de observación ya pudimos tener una visión más específica del curso y nos pudimos aprender el nombre de casi todos los alumnos. La mayoría de los niños son muy tranquilos y hacen caso de las órdenes que daba el profesor. Si bien es normal que los niños se distrajeran fácilmente y estuvieran un poco inquieto por la edad que tienen, pero luego de poco tiempo se logran ordenar y ponen atención.

En esta clase podemos corroborar que es una clara constante el mal comportamiento de cuatro alumnos que a lo largo de todas nuestras observaciones e intervenciones, los que interrumpen la clase y hacen caso omiso de las indicaciones que se les entrega durante ésta, hablamos de Gabriel, Lucas, Vaithiare y Astrid. Astrid es la alumna más conflictiva del curso y con la que constantemente hemos tenido más problemas debido a que no respeta ni hace caso a nadie. Nos intriga saber que sucede con ella a lo que decidimos hablar con el apoyo de párvulo para saber un poco más del comportamiento de Astrid y nos cuenta que han hablado en reiteradas ocasiones con sus padres y estos admiten que no pueden controlarla. Nos queda la tarea de llegar a la alumna de la mejor manera posible para poder rectificar su comportamiento, respecto a Gabriel, Lucas y Vaithiare si bien son alumnos conflictivos y que entorpecen en algunos momentos el desarrollo de la clase, con disciplina logran hacer caso a las indicaciones proporcionadas por los docentes.
TERCERA SEMANA

En nuestra última visita a la fecha tuvimos la oportunidad de seguir cumpliendo nuestro rol de observación y estudio de los que serán posteriormente nuestros alumnos. En esta clase el profesor planteó actividades que dicen relación con el contenido que se está revisando en la unidad, esta vez el profesor plantea desarrollar habilidades de orientación terrestre. Para esto, hace como es de costumbre, un juego de calentamiento y luego pasa a desarrollar las actividades.

En una primera instancia se trabajó con una actividad que desarrollaba los sentidos, más específicamente el tacto. Se disponía en una a hilera de niños, en donde se vendaba de los ojos a casi todos dejando al último sin vendar con la misión de guiar al grupo mediante señales que consistían en tocar el hombro al compañero de en frente, a lo que este debía doblar en la dirección que correspondía al hombro el grupo tenía la misión de llegar al lugar indicado por el profesor.

La actividad nos pareció un poco difícil de realizar puesto que se formaron tres hileras de niños vendados por lo cual había que tener sumo cuidado en sus acciones puesto que podían estrellarse con algún objeto, caerse o sufrir cualquier accidente debido a su condición de vendados, cada uno de los adultos involucrados en la clase que éramos cuatro, la parvularia de apoyo, el profesor y nosotros apoyamos a cada una de las hileras que se formaron teniendo precauciones de que ningún niño saliera lesionado. Además como ambos estábamos apoyando a los niños, pudimos ver que no todos seguían las instrucciones que les había dado el profesor, algunos niños vendados comenzaban a mirar o si les golpeaban un hombro, ellos golpeaban el hombro contrario de su compañero de adelante, por lo que se demoraban aún más y se iban hacia cualquier lado. La mayoría de los niños le echaban la culpa a su compañero de adelante o de atrás porque no funcionara el juego, y casi siempre era alguno del medio el que entorpecía el juego.

Nos planteamos la pregunta de cómo hubiera sido posible esta actividad en niños de estas edades con un sólo profesor a cargo de todo. Llegamos a la conclusión de que una actividad de estas características no se puede llevar a cabo en estas edades por un solo profesor ya que no existe suficiente resguardo en la actividad para que no sufrieran accidentes, o para que el objetivo de ésta se pudiera cumplir satisfactoriamente.

“… el juego sensorial en el ámbito educativo, lo definimos como, la actividad lúdica, de poca intensidad, que desarrolla los sentidos, el conocimiento corporal, la estructuración espacio-temporal, la coordinación motriz y la expresión verbal y corporal, así como otros ámbitos cognoscitivos (memoria, inteligencia, creatividad, atención…); con el objetivo fundamental de la interacción grupal e interacción social.” (Fernández-Marcote, 2002)

Al día siguiente se tomó la evaluación de orientación terrestre donde el profesor confeccionó una especie de mapas que contenía la ubicación de los lugares del establecimiento y sus respectivos puntos cardinales. Dividió en tres grupos al curso y cada grupo ubicado en una mesa debían colorear el mapa y ubicar los puntos cardinales dentro de este. Luego escribió 7 pistas en unas tarjetas las cuales iban siendo entregadas a medida que los niños iban llegando al lugar requerido. Para esta actividad los niños actúan de manera muy desordenada y poco elocuente donde algunos asumen el rol de liderazgo e incluso se generaban muchos choques de opinión debido a la personalidad de algunos niños, y logran encontrar los lugares requeridos en la evaluación y guiar a sus compañeros.

A nuestro criterio esta actividad que pretende ser inclusiva no lo es, debido a que los niños más deficientes en cuanto al aprendizaje esperado por parte del contenido de orientación terrestre quedaban casi totalmente excluidos de la actividad y se limitaban a seguir a sus compañeros para desarrollar la evaluación no teniendo ningún rol protagónico o participación activa, lo cual propiciaría su aprendizaje y motivación por la clase y contenido específico revisado. A pesar de ser un trabajo colaborativo, son mayores los problemas y conflictos que se generan dentro del juego, los que no permiten que se puedan desarrollar algunos objetivos valóricos y sociales que se intentaban lograr con esta actividad.

Al finalizar la prueba algunos niños discuten respecto de que grupo terminó primero la evaluación y por consiguiente “ganó”, a lo que dos niños, específicamente Gabriel y Lucas, tienen una fuerte discusión. El profesor llama a todos al centro de la cancha para felicitarlos por su labor dentro de la evaluación, pero un niño (Lucas) no se integra, a lo que uno de nosotros (Natalia) va a buscarlo y le pregunta que le pasa respondiendo éste que su auto exclusión del cierre de la evaluación se debe a la actitud de su compañero Gabriel que no admite su “derrota”. Luego se integra al cierre de la evaluación agrediendo físicamente a su compañero Gabriel a lo que Rodrigo profesor practicante debe intervenir para detener esta agresión. El profesor le preguntó Lucas que qué le sucedía y por qué hacía ese tipo de cosas. Lucas respondió que no podía controlar su fuerza. Lucas es un niño bastante conflictivo que no sabe asumir sus errores o derrotas y siempre busca echarle la culpa a algún compañero para justificar sus errores. Nos es bastante complejo trabajar con él, ya que a pesar de que desarrolla bien las actividades, debido a su personalidad, causa muchos conflictos entre sus compañeros y desordena bastante las clases.

“…la agresión se manifiesta como una forma de conducta entre las múltiples conductas que éste puede desarrollar un sujeto muy ligada a la situación en el que vive y que puede expresarse de muy diversas maneras. Además, los individuos agresivos no siempre lo son, ni siquiera en situaciones parecidas; ni tampoco las personas no agresivas son siempre pacíficas, con lo cual no estamos ante rasgos estables y constantes de comportamiento. Dada la dificultad de definir el término “agresividad” por sus connotaciones intrínsecas, la mayoría de los estudios sobre el tema lo hacen a través de sus manifestaciones conductuales.” (Granda, 2001)
SEGUNDA SEMANA

Al comienzo de la clase, todos los niños tuvieron que tomar sus cosas y llevarlas a la biblioteca, ya que se tomarían exámenes de admisión en el colegio y se ocuparía su sala, que era una de las más grandes que tenía el colegio. Ya ubicados en la biblioteca el profesor les volvió a repasar los puntos cardinales, dibujando en el pizarrón las salas del colegio y preguntándoles en qué punto cardinal se ubicada cada una de ellas. El profesor debía continuar tomando evaluaciones a los alumnos que se habían ausentado la semana anterior. Ocupó casi todo el borde del gimnasio con el circuito, y el centro quedó libre para que los demás niños pudiera jugar libremente. Finalmente el profesor ocupó toda la hora en tomar la prueba a no más de 5 niños. Al final de la clase el profesor nos comentó que el día siguiente el no estaría, y que le dejaría la actividad que debían realizar a la profesora y nos explicó en qué consistía.

Al día siguiente el profesor no fue al establecimiento y la profesora de los niños nos estregó una hoja con la planificación de la clase que debíamos realizar, y le consultamos si el profesor le había explicado la actividad principal que debíamos hacer, y ella nos comentó que él no le había dicho nada. Para nuestra sorpresa, la planificación de esa clase era la misma que nos había pasado la semana pasada cuando él se tuvo que retirar para asistir a una actividad del colegio. Con mi compañero llegamos al acuerdo de que debíamos improvisar para sacar adelante la clase. Luego de salir al patio la inspectora nos comentó de que no podíamos ocupar el gimnasio porque se había roto un vidrio y lo iban a sacar para colocar uno nuevo, y que debíamos trabajar lo más alejados del sector para evitar cualquier accidente ya que iban a caer los vidrios al suelo. Comenzamos a realizar la clase y un rato después empezaron a caer los vidrios, por lo que debimos delimitar el espacio que podían utilizar los niños. La mayoría estaba atento a cómo caían los pedazos de vidrio al suelo y como se rompían. Por suerte esto no llevó más de 10 minutos, pero muchos niños pasaban del espacio y le debíamos llamar la atención reiteradamente.

En el desarrollo de la clase implementamos juegos acorde a la temática correspondiente a la unidad que están viendo los niños en clases , en donde tomamos algunos juegos ya revisados la clase pasada e inventamos otros que tuviera pertinencia con los contenidos que se están revisando , cabe destacar que es una tarea compleja para los niños ubicarse en el espacio (Marchesi,1983) , más aun en relación a los puntos cardinales y tenerlos presentes por lo que se dificulta la tarea al momento de elegir e implementar la actividad. La parvularia que está con ellos optó por castigarlos, y si pasaban de la línea los dejaba sin hacer educación física. Nosotros no estamos muy de acuerdo con esta medida, ya que alrededor de tres niños que quedaron sentados en una banca sin hacer nada por un rato.

Reflexionando al finalizar la clase comentamos lo contraproducente del castigo impuesto a los niños más desordenados, puesto que si nuestro objetivo es que nuestros alumnos aprendan cómo es posible que los dejemos fuera de la clase que es el lugar y momento propicio para generar aprendizaje en estos, sinceramente lo encontramos inaudito y es un tema que revisaremos cuando nos llegue el momento de implementar nuestro proyecto de intervención para buscar alternativas que sean más pedagógicas y vayan en función del aprendizaje de nuestros alumnos.

Luego de que terminó el asunto de los vidrios retomaron la clase. Al final de la clase como nos quedó un poco de tiempo los enviamos a la sala y ahí les hicimos un cierre de la clase, preguntándole que cosas habían visto y que cosas les habían gustado o disgustado. Un niño, Lucas, comentó que no le había gustado una actividad por culpa de otro compañero, Augusto. Comenzó diciendo que siempre arruinaba todo y que era un niño torpe y tonto y que siempre hacía todo mal. Pasó bastante tiempo hablando mal sobre su compañero, y ambos escuchando y mirando al pobre Augusto que cada vez tenía peor cara. Dentro de la sala estaba la profesora jefe, la cual le llamó la atención a Lucas sobre lo que estaba diciendo sobre su compañero y diciéndole que él no era perfecto y que también a veces hacía cosas inapropiadas. Para intentar calmar un poco el asunto le comentamos a los niños que en los trabajos en grupo debían todos respetarse entre sí, ya que todos tenían distintas opiniones y eran muy diferentes entre sí, y que como algunos tenían ciertas debilidades también tenían fortalezas, y no sólo Augusto sino todos ellos. Así algunos comentaron que se portaban mal en su casa e incluso que se hacían pipi en la cama. Así le pudimos sacar una sonrisa a Augusto. 

“El castigo más frecuente no se asocia con mejor conducta, en verdad, tanto el castigo físico como verbal (reprimendas) pueden incrementar las propias conductas (desobediencia, agresión) que los padres, maestros y otras personas desean suprimir. Por desgracia el viejo adagio “dispense la vara y eche a perder al niño”, todavía tiene muchos adeptos, esto es desafortunado porque también podría sostenerse una sentencia opuesta…” (González)